lunes, 29 de enero de 2007

EL ZANGANO GILLESPI

El amigovio o festejante de la nena Recuerda a su hijita riendo ante las morisquetas de su madre?Lloriqueando cuando le jugaba a esconder los juguetes? Puede evocarla con el bonito y almidonado guardapolvo blanco en su primer día de clases? La comunión, su bicicleta con rueditas... y la fiesta de quince... que para usted, seguro, fue ayer a la noche? En fin, hombre, no quiero ponerlo nostálgico. Hoy la nena tiene 17 años, trabaja, estudia una carrera terciaria, sale de noche, va a bailar… y tiene una especie de noviecito, un jovenzuelo que apareció un buen día, desgraciadamente, para quedarse. Un día pasó lo que tenía que pasar (no es lo que están pensando, un padre no sabe o negará si pasó eso… está claro, no?)… el muchacho en cuestión se quedó a dormir. Le tiraron un colchón en la habitación de su otro hijo y a la mañana siguiente el susodicho partió, no sin antes devorarle dos tostados de jamón y queso, cinco medialunas y tres tazas de café con leche. Una semana después, ante su cara de desaprobación, la nena dice: -Por qué se pudo quedar el martes pasado y esta noche no? Y el guacho se queda nuevamente. A partir de ahí, día a día, empieza a notar cambios en su vida cotidiana. A saber: En el videocassette alguien grabó, sobre sus comedias de Sony, el recital de Limp Bizkit en Londres. Encuentra la computadora encendida descargando un nuevo antivirus, que obviamente la enlentece una bocha y descargando, además, tres películas, seis álbumes completos y un par de juegos… para colmo de males, sobre la mesa, al lado del teclado, ve como un pegajoso vaso de gaseosa se apoya encima del cd Pulse de Pink Floyd, sí… ese con un estupendo arte de tapa en edición de luxe (el de la lucecita). Días después la nena pregunta: -Si se quedó dos noches......por qué no se puede quedar una tercera? Y el mal nacido se queda como si nada.El hermanito lo tomó como el ídolo. Ya no juega con usted, juega con EL! Su mujer habla con EL!… su suegra habla con EL! y le prepara los pasteles de manzana sólo a EL! En las charlas con su señora usted se la pasa aclarando: No, no estoy celoso... pero, viste lo que hizo este hijo de…? Hasta que un buen día, la nena consulta dulcemente: -Se puede quedar a vivir aquí? Cuando está a punto de clavarle el lápiz de la palm en el ojo, es cuando su esposa acota:-Y sí querido.....imaginate, es peligroso que ande yendo y viniendo de su casa a la noche... acá le queda más cerca la facultad... y lo más importante, no viste que contenta está la nena?Sí, muchas cosas cambian. Antes de la llegada de este intruso, usted se acostaba para ver televisión o dormir. Ahora lee y no pega un ojo para poder escuchar con atención todos los ruiditos de la casa (convengamos que algunos sonidos pueden llegar a ser muy odiosos en los oídos de un padre celoso) Hablando de la tele, por primera vez en quince años tiene que compartir el control remoto con alguien. Impensado. Más. Hasta hace unos días andaba por la casa como quería, en bolas, en calzones, en camiseta. Ahora siempre debe salir de la habitación prolijamente vestido porque su mujer le dirá: -Por qué no te fijás?... está el nene! Nene?, Nene?… ese pedazo de huevón!!! Antes de entrar al baño -lugar de libertad y lujuria- estará obligado a la odiosa pregunta: Está ocupadooo? Amén de ocupado, uno comienza a vivir preocupado por ruidos u olores. Descubre que alguien le usa la crema de afeitar y el desodorante, porque siempre, y cuando digo siempre es siempre, va a encontrar los envases sin sus tapas. Ni hablar del jabón lleno de pelos. El peine, por suerte para usted, ni lo usará. Reconózcalo, se acaba de convirtir en huésped de un hotel que casualmente es su casa.Qué cosa hice, qué maldad he cometido para merecer esto? pasará a ser su pregunta diaria. Lo peor de todo, lo que más bronca da, es que no sólo sedujo a la nena, también tuvo la osadía de seducir a su señora, que ahora exclama cosas horrendas como: -Ay... es tan dulce... tan educado, viste? Dulce? Educado?, si el muy turro, el día que se le ocurre lavarlos, deja colgados los zolcilloncas en la canilla de la ducha justo antes que usted entre a bañarse. Es casi un desafío de virilidad en su propia casa. Empieza a delimitar el territorio. Es aquí cuando uno mira para atrás y comprende a nuestros padres y abuelos. Aquellos que sabiamente y con cara de upite (ver post anterior), apretaban a los candidatos de las nenas torturándolos con preguntas tales como: -Jovencito, cuáles son sus intenciones? -Y usted, de que trabaja? -Su familia a que se dedica? -Bueno, es tarde... vaya para su casa Simplemente lo que querían era asegurarse de que el tipo, el sátrapa ese, no se les instale en el hogar como un parásito. Entonces con mucha inteligencia les mostraban una zona hostil a conquistar, casi una guerra cuerpo a cuerpo. Cuentan que algún padre ha llegado a sacar la chaira y ponérsela en la yugular (exagerado? quizás…no sé!) La conclusión es más o menos así: La nena es la nena y guarda con tener que compartirla con un atorrante (un atorrante tan parecido o, mejor dicho, exactamente igual a uno)

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